Reciprocidad, relaciones y honestidad

crecimiento personal 20

Las relaciones personales son curiosas:



Personas que te interesan, no les interesas tú a ellas.



Personas a quienes sí interesas, no te interesan a ti.



La reciprocidad entre personas no es tan común como se piensa.



De tus relaciones, ¿en cuántas has cedido al interés de otros por ti, simplemente por aburrimiento o soledad?



¿Cuántas veces te has tomado a mal no interesar tú a alguien?



Fíjate bien, sé sincero contigo mismo, y dedícate a este análisis.



Quizás encuentres que las relaciones que son de igual a igual, en las que ninguno de los dos insiste o se deja, no son la mayoría.



Relaciones en las que se produce un encuentro.



Pero contra estas formas caprichosas del destino nada se puede hacer.



¿Cómo pretender que alguien te haga caso, si tú mismo sabes, que huyes de algunos otros?



La soledad a veces se puede hacer dura, pero ¿es mejor la deshonestidad?



Si te encuentras en un momento en el que la reciprocidad no te aparece por ningún lado, sostente en soledad.



Es más honesto contigo mismo y con el mundo.



El día en que aparezca una relación verdaderamente recíproca, disfrútala.



Y, si no aparece nunca, te convertirás en un maestro en el arte de la soledad.



O, lo que es lo mismo, en el arte de estar contigo.



La reciprocidad más importante es la que tienes contigo mismo cuando TE eres honesto.