Apunte de economía: salario ≠ valor del trabajo

Filosofía consciente - Desprogramación 7

La sociedad en que vivimos sigue las leyes económicas del capitalismo.


Este se basa en un concepto, llamado por Karl Marx en el siglo XIX, plusvalía.


La plusvalía es, como su nombre indica, un valor añadido.


El valor añadido a que se refiere Marx, no es un impuesto, o sí lo es, pero de modo oculto.


Cada trabajador aporta a la cadena de producción un valor: el del servicio prestado o el bien elaborado, es decir, su trabajo.


Pues bien, la plusvalía capitalista que describió Marx, es una parte del valor de este trabajo que se apropia el contratador.


Todo trabajo por cuenta ajena funciona de este modo: cada empleador se queda un porcentaje o "impuesto" del trabajo de sus empleados, que no está escrito en ningún papel ni sometido a ningún porcentaje.

Salario no es igual a valor del trabajo

El salario no es el valor del trabajo, sino que siempre es inferior a este. Cuánto beneficio obtiene cada empleador, como digo, no está regulado.


Esta es la base del capitalismo, desde que surgió en el siglo XIX.


Por tanto, cuando se habla de que la "economía crece", se está hablando de la cadena de producción, distribución y consumo. Y, efectivamente, crece para todos o para la mayoría.


Pero los beneficios de los contratadores privados en base a la plusvalía del trabajo humano, no crecen para todos.


La plusvalía del mercado de trabajo capitalista queda en manos privadas y sigue consolidando la diferencia entre pobres y ricos.


En la empresa privada, el trabajador paga una "cuota", además de su propio trabajo, que nunca sabe, a ciencia cierta, cuál es.


La acumulación de la riqueza en pocas manos, viene del número de empleados de una empres y del importe de sus "cuotas"; es decir, del grado de apropiación por parte del contratador del trabajo contratado.


En otro tipo de organizaciones, como asociaciones o cooperativas, se abona también una cuota, pero de forma voluntaria y con conocimiento por parte de los asociados.