Mente, cuerpo, corazón

Filosofía consciente - Desprogramación 16

Se habla mucho de la división entre mente y corazón pero, en realidad, los dos centros motores son la mente y el instinto.



Por instinto podemos entender también intuición y emoción. Las emociones no nacen del corazón sino del cuerpo. Los animales más desarrollados en la cadena evolutiva también poseen emoción.



Cuando se habla del "corazón" como opuesto a la mente, se habla de la irracionalidad de los sentimientos. Pero el sentimiento irracional es emoción, instinto, cuerpo.



En suma, los dos centros motores de la acción, que pueden ir o no de la mano, son, sin lugar a dudas, la mente y el cuerpo. No la mente y el corazón.



El "corazón humano" es otra cosa. Es la integración de ambos factores. Es cuando mente y cuerpo marchan juntos. Es el alma, la esencia o el centro. El corazón humano es inteligencia sintiente, sentimiento racional, meta-sentimiento o, si se quiere, co-razón.



La propagación o difusión de una interpretación del corazón humano y su sentimiento más propio, el amor, como algo irracional, instintivo o emocional; hace mucho daño a una visión real del sentimiento de amor (corazón) como algo que puede, sin lugar a dudas, coincidir con un impulso instintivo, natural, y una decisión de la mente, racional, al mismo tiempo.



El corazón es el centro, la unidad mente-cuerpo, espíritu-materia, inteligencia-naturaleza. En él no hay emoción, la cual es visceral; sino sentimiento, el cual no tiene por qué estar reñido con la razón... ni con el cuerpo. Bien al contrario, como he dicho, es su unidad o integración.



Este corazón es el que nos hace realmente humanos. El ser integrado entre racionalidad y naturaleza o instintos.

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Soledad González Silgo - Artículos de opinión 15